Ya aburre decirlo, pero no es, como muchas veces en la F1, el fruto de una supremacía técnica omnímoda, sino de un talento como hubo muy pocos en la historia: Max Verstappen ganó el GP de Italia de F1 2023. Es, en soledad, el piloto con mayor cantidad de victorias consecutivas en la historia de la máxima: diez.

Sainz Jr, que hizo una gran Pole el sábado, largó bien el domingo y aguantó 15 vueltas en la punta. No obstante, ya en la Vuelta 5 Verstappen pudo notar que la Ferrari 'deslizaba'. El neerlandés lo acosó sin despeinarse, llevó al presionable madrileño al error y lo superó a la salida de la Curva 1.

Sainz Jr, en uno de sus mejores fines de semana y en el circuito en el que menos peso tiene el DRS sobrenatural de Red Bull: ni así alcanzó para aguantar al coche austríaco de Max.
Sainz Jr, en uno de sus mejores fines de semana y en el circuito en el que menos peso tiene el DRS sobrenatural de Red Bull: ni así alcanzó para aguantar al coche austríaco de Max.

A partir de allí no le vieron más el pelo. En las primeras vueltas, las Ferrari se habían escapado del pelotón junto a Max, pero una vez que el neerlandés las pasó empezaron a perder fuelle rápido. En general, salvo para Red Bull, los Medios comenzaron a desfallecer por la Vuelta 18.

Ya en la 16 había entrado Alex Albon, que protagonizó al cabo una resistencia épica contra los McLaren y los Mercedes nivel Kubica en Australia 2010 (el primer año con repostabjes prohibidos desde 1993 y el último sin DRS).

Alex Albon, 'a lo Boca'
Alex Albon, 'a lo Boca'

A los pilotos de McLaren no los acompañaron este fin de semana ni el auto ni la suerte (quedaron atrás del asombroso Williams de Albon), pero los jóvenes talentos están parejísimos a esta altura del año, lo cual es remarcable en un rookie como Piastri (que además venía de un año en el freezer a nivel competitivo). Esto los puso al borde del desastre al final de la carrera, y en conclusión le dio al viejo zorro Ham la oportunidad de alcanzarlos y pasarlos a todos. 

Lo que sucedió tras la primera parada entre las Ferrari y Max se reiteró en el segundo episodio entre Checo y las Ferrari: resistencia épica de Sainz Jr (en uno de sus mejores fines de semana en la F1), acoso de Leclerc detrás del mexicano, pero, al final, desgaste de neumáticos en los autos rojos y Checo poniéndose segundo y perdiéndose de vista para los chicos de Vasseur.

Lo que hubo de carrera además de lo antedicho fue la resistencia espartana de Albon con su Williams a los McLaren y a Hamilton, que se sumó después y los fue pasando a todos. Parecía que Albon se hundía en el tablero en el final, cuando sus Duros ya no daban más, pero sólo fue otro capítulo de su gloriosa saga de hoy. Y, por supuesto, el ataque absurdo y salvaje de Leclerc para quitarle el podio a un Sainz Jr que, con una carrera más dura que el monegasco, se quedó antes sin caucho.

F1: Verstappen ganó en Monza su décima carrera consecutiva, Ferrari fue la segunda fuerza

A Mercedes no le salió nada en todo el domingo, y sus dos pilotos recibieron recargos de 5 segundos por sendas acciones en pista (la de Ham, arrinconando de manera infame a Piastri en la Roggia,y arruinándole al cabo la carrera al australiano: como siempre en estos casos, Lewis la sacó baratísima). 

La imagen exime de mayores comentarios: sólo el más feroz Schumacher o el más sórdido Verstappen encerrarían así a un rival (y saldrían con una sanción simbólica, como Ham).
La imagen exime de mayores comentarios: sólo el más feroz Schumacher o el más sórdido Verstappen encerrarían así a un rival (y saldrían con una sanción simbólica, como Ham).

Sin embargo, el mítico heptacampeón británico corrió una 'gara' a cara de perro, hasta el exceso, pero en el nivel de su leyenda; el auto, eso sí, tiene sus más y sus menos. Entre los dos, y pese a todo, rascaron un quinto y sexto puesto a cuatro décimas de ritmo de carrera de las Ferrari: un abismo para Monza.

En cuanto a Aston Martin, parece camino al anonimato en cuanto le ponen un circuito de largas rectas. Este fin de semana lo sufrió hasta Alonso, que pudo rascar puntitos con su siempre sobresaliente conducción.

Dos pilotos más merecen renglón aparte. Bottas largó con Duros y, con un Alfa Romeo que parecía no dar nada este fin de semana, se llevó el último punto. Y Lawson, en su segunda carrera de F1 por la lesión de Ricciardo en Zandvoort, llegó undécimo a seis segundos seis décimas del décimo.

Para Alpine, manto de piedad: pasaron del Podio en Zandvoort al oprobio en Monza. Y los Haas estuvieron completamente fuera de ritmo este domingo, más que nunca, si cabe.

Esta mañana, Colapinto fue echado de pista en la largada de la última carrera de la FIA F3, y debió abandonar. No obstante, quedó cuarto en el campeonato (sumó 15 puntos para la Superlicencia de piloto de F1) y se merece la F2. Pourchaire aprovechó los descalabros generalizados durante un domingo frenético para la F2 en Monza y amplió su ventaja de cara a la última fecha, que se disputará en algunos eones en Abu Dhabi.

La F1 volverá dentro de dos semanas, del 15 al 17 de septiembre, en el Gran Premio de Singapur, y allí la tómbola de jerarquías detrás de Red Bull volverá a cambiar radicalmente: es lo único que le da vida al campeonato dominado tiránicamente por Verstappen.

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