Ajetreada pero histórica victoria de Max Verstappen en el GP de Países Bajos de F1. Las únicas dudas sobre la inmarcesible superioridad del bicampeón local las puso el enloquecido clima del Mar del Norte, con súbitas borrascas que cambiaron totalmente la Carrera desde el inicio.

Nomás largaron y largó la lluvia inmediatamente después; al final del primer giro entraron los más bichos, entre ellos Pérez  y Gasly (que al cabo de los mil avatares de la Carrera tendría en esta decisión el primer paso hacia el podio final). Enseguida quedó claro que quedarse afuera era un error, y, salvo unos cuantos réprobos que se fueron para atrás (el malhadado Russell, al que nada le sale este año, y también el asombroso e indestructible Albon).

Para la Vuelta 10 la pista ya se había recuperado lo suficiente del chaparrón como para que todos los que habían pasado a gomas Intermedias empezasen a volver al Blando. Con temperaturas tan bajas y una pista tan desengomada por las lluvias permanentes de los últimos días en Zandvoort, la opción óptima era el neumático con la banda Roja: a Albon le duró más de 40 vueltas. 

En esa transición, el novato Sargeant hizo un Latifi (se estrelló solo contra un guardrail) y concitó el primer Safety Car de la jornada. En el barajar y dar de nuevo de las paradas en Boxes que arreciaron en los siguientes giros, Russell intentó restañar su Carrera (destruida por la decisión del equipo de quedarse en pista con Blandos que perdían 10 segundos por vuelta con los Intermedios) calzando Duros, y toda la gente razonable (dos tercios de la parrilla) se puso los Rojos. 

F1: Max Verstappen logró su novena victoria consecutiva, y encima en casa

El relanzamiento en la Vuelta 22 dio paso al segmento con pista seca en el que se desarrolló la mayor parte de la Carrera, siempre con la amenaza de nubes que el radar anunciaba como fugaces y leves lluvias y que tanto en el inicio como en el final de la competencia se convertirieron en borrascas desatadas. En ese contexto, destacó la mano siempre firme de Alonso para remontar paradas en Boxes desastrosas de su equipo y otras micciones de dinosaurio que son habituales en la trayectoria del asturiano; y también el talento inagotable de Hamilton para reinventarse y convertirse a los 40 y pico en el piloto de hacha y tiza en el pelotón que nunca antes había tenido necesidad de ser. 

En contraste, un malhumorado Sainz Jr carajeaba cada dos por tres a su ingeniero de Carrera, mientras un Leclerc herido iba perdiendo posiciones hasta abandonar por la Vuelta 42. Al final, el madrileño salvaría un quinto puesto para Ferrari, defendiéndose como gato entre la leña del acoso de Hamilton y con Norris amenazante apenas atrás. 

F1: Max Verstappen logró su novena victoria consecutiva, y encima en casa

Entre las vueltas 38 y 50 hubo otra tanda de paradas, que cerró Max calzando Blandos. En la Vuelta 56, un Russell de ya lánguidas gomas Duras fue superado por Albon, que se puso así sexto. En la 60, el joven británico sería merendado por su compañero de equipo, casi al mismo tiempo que Gasly daba cuenta de Sainz Jr para ponerse cuarto en ese momento y a tiro del podio.

En pocos segundos, se desató en ese momento un vendaval que mandó un malón de autos a Boxes en la Vuelta 61 para calzar Intermedios. Primerearon otra vez Pérez y Gasly (entre otros); Verstappen y Alonso lo hicieron una vuelta después. 

Pero en la Vuelta 63 el circuito se había tornado ingobernable incluso para las gomas de la banda Verde, y en la Vuelta 64, cuando Verstappen entraba a calzar las Azules (para Lluvia Extrema), Zhou se estrelló y la Dirección de Carrera decretó una Bandera Roja que duró eones. 

F1: Max Verstappen logró su novena victoria consecutiva, y encima en casa

Nota al margen: por un solo error, la F1 perdió a su mejor director de Carrera, Michael Masi. Estos directores que lo han sucedido no paran de robarse minutos de espectáculo (hoy demoraron al menos 20 minutos el regreso a Bandera Verde, con un pronóstico de nueva lluvia que se avecinaba y mientras sobre la pista brillaba el Sol) y vueltas de Carrera (un par de vueltas tras el Safety Car, antes de soltarlos para la Vuelta 67. 

En el final, alcanzó todavía para enterarse de la sanción de 5 segundos de tiempo extra a Checo Pérez por exceder la velocidad permitida de 60km/h en el pitlane, y para la persecución épica pero infructuosa de Hamilton a un correoso Sainz Jr (como siempre, cuando no tiene una gran presión encima saca lo mejor de sí y lo que le falta de velocidad natural le sobra como corredor de carreras). 

Esta salida de pista y la sanción de 5 segundos dejaron al tapatío fuera del podio
Esta salida de pista y la sanción de 5 segundos dejaron al tapatío fuera del podio

Para Vestappen, una victoria histórica que lo pone a tiro de ser el piloto de la historia de la F1 con mayor cantidad de victorias consecutivas (hoy empató a Vettel con 9). El lugar para para marcar este hito es nada menos que Monza, sede habitual del Gran Premio de Italia de F1, en el que la máxima estará acompañada por la F2 y la F3: será el próximo fin de semana. 

F1: Max Verstappen logró su novena victoria consecutiva, y encima en casa