Ross Brawn lo destacó muchas veces en los últimos años, hasta diciembre pasado: “Los coches de F1 actuales son sin dudas los mejores de la historia en términos de eficiencia, pero no son los mejores en términos de permitir que los pilotos peleen por posiciones”.

Por primera vez en su historia, y tras las gaffes perpetradas por los ingenieros de la FIA desde 2009 hasta 2016, la F1 tuvo en cuenta al diseñar el Reglamento Técnico la 'corribilidad' de los autos. Si la eficiencia va en contra de la posibilidad de que los autos, además de ir rápido, puedan luchar rueda a rueda, desde 2022 esa eficiencia se elimina.

Los resultados se vieron a todo nivel en el GP de Bahréin: parrilla más igualada (las primeras vueltas la fila india semejaba una carrera de F2, donde, como todos sabemos, todos corren con coches iguales hasta el último tornillo), Clasificación espeluznante con tres pilotos en doce centésimas de segundo, pilotos luchando salvajemente por la posición varias vueltas seguidas como en la época de Gilles Villeneuve, parrilla bajarada de nuevo pero sin desahuciados (salvo McLaren). Hasta Mercedes, que parecía excluido por sus problemas de luchar adelante, al menos pudo dar pelea; sin el abandono doble de Red Bull, la carrera hubiera dado una imagen muy nítida de igualdad, pese al dominio de Ferrari: no fue un dominio abismal de los que suelen inaugurar las revoluciones reglamentarias en la F1.

Además: todo esto se logró sin llegar a autos ni horribles ni todos iguales, como en los cambios reglamentarios de 2009-2016. Los autos son hermosos, pero además son muy diversos en la manera de aplicar los conceptos del Reglamento Técnico. Y todavía más: ¿recuerdan el toque de Ocon a Schumacher al principio de la carrera (que le costó a Mick terminar fuera de los puntos)? Hasta diciembre pasado, eso implicaba roturas y/o pinchaduras que te destruían la carrera o, como mínimo, el auto: estos coches son, además, como también quería Ross Brawn, verdaderos tanques de guerra; ya no salen flaps volando al mínimo roce porque no hay flaps en los alerones.

Chapeau.

Conforme con este resumen, Ross Brawn, director técnico de Liberty Media (trasladado ahora a la estructura de la propia FIA, como todo su equipo técnico), no vio detalles negativos en la primera fecha de la F1. "Es una base de muestra de uno, pero no hemos visto aspectos negativos, lo cual es algo grandioso. Creo que ahora, una vez que los pilotos hayan informado y la FIA empiece a mirar todos los datos, veremos hasta dónde hemos avanzado", resaltó.

"Pero los autos antiguos eran horribles, por lo que pudimos dar ese paso. Creo que hemos demostrado que la capacidad de carrera del auto debe ser una consideración importante en el futuro", subrayó.

"Siempre he dicho que este es un proceso y no es una solución única, por lo que debemos continuar con el proceso. El equipo que ha diseñado este auto ahora se ha trasladado a la FIA para que el equipo tenga acceso legítimo a todos los datos del auto. Pueden ver todos los datos del auto y ver qué se debe mejorar y cómo avanzamos. Si podemos mantener este proceso y si podemos agregar la capacidad de carrera a las prioridades de los autos nuevos en el futuro, entonces creo que es el movimiento correcto", sintetizó Brawn.

"Como siempre, si podemos tener dos o tres equipos al frente compitiendo duro, un mediocampo fuerte, entonces creo que deberíamos estar contentos. Y si esos autos pueden competir, esa es la clave. No se puede olvidar el impacto que tendrá el límite de costos, porque nadie en este momento podrá poner otros $ 100 millones en su programa para resolver sus problemas. Entonces, eso tendrá una tasa de desarrollo más plana, por lo que nadie se alejará. Creo que muchas cosas se han juntado para que podamos esperar tener un gran año", concluyó el papá de la criatura.