Las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Catar 2022 arden. Más allá de los dos clasificados, hay siete equipos con chances serias que se jugarán absolutamente todo hasta el último instante, con una paridad tan marcada que por el último puesto de ingreso directo, hay cinco selecciones separadas solo por dos puntos.

Pero Argentina puede respirar con tranquilidad, ver el conflicto desde afuera y ser juez en la gran definición, porque ya ha conseguido, a cuatro fechas del final y a un año del Mundial la clasificación. ¿Hay antecedentes del conjunto nacional clasificando tan rápido?

El proceso de clasificación para la máxima cita del fútbol no es sencillo por estas latitudes. Varios han sido los equipos nacionales que han padecido muchísimo las eliminatorias. De hecho, para el Mundial de México 1986 en el que el equipo de Carlos Salvador Bilardo se consagró, hubo que sufrir hasta aquel recordado último partido ante Perú, que terminó con un gol de Ricardo Gareca tras una guapeada de Daniel Passarella, para una clasificación agónica.

En 1994 el equipo que por entonces dirigía Alfio Basile debió jugar el repechaje ante Australia, tras el 0 - 5 ante Colombia en el Monumental. A la albiceleste tampoco le fue fácil el mano a mano con el conjunto oceánico: con el regreso de Diego Armando Maradona al seleccionado, empató de visitante y ganó como local 1 a 0.

A partir de 1998, el sistema de clasificación se modificó y las selecciones sudamericanas pasaron a jugar todas contra todas. Si bien pocas veces a Argentina le fue sencillo, nunca se llegó a sufrir tanto como en el '94. 

En la clasificación para aquel Mundial, el equipo de Passarella mostró una gran superioridad con respecto a los otros combinados del continente y se clasificó cuatro fechas antes. El pasaje se selló el 20 de julio de 1997, a poco menos de un año del gran evento, luego de ganarle a Venezuela por 2 a 0 como local.

Aunque hay dos detalles a tener en cuenta. El primero es que Brasil no participó de la Eliminatoria porque había ganado el Mundial de Estados Unidos y en aquel entonces, por reglamento, el campeón defensor estaba automáticamente clasificado para el siguiente Mundial. El segundo, es que, en consecuencia, en todas las fechas había un equipo que quedaba libre y Argentina, en una de las cuatro fechas restantes mencionadas, no jugaría.

Aquella Eliminatoria fue arrasadora para el equipo que conducía Marcelo Bielsa. La ganó de punta a punta, terminó con 43 puntos y ya había alcanzado la clasificación cuatro fechas antes del final, tras ganarle 2 a 0 a Ecuador como visitante, el 15 de agosto de 2001, a 10 meses del Mundial. 

El equipo de José Pekerman tampoco tuvo grandes problemas para ir a aquel Mundial. Fue el primer conjunto nacional que bajo el nuevo formato de clasificación no fue líder de la Eliminatoria, pero sólo por diferencia de gol. Se clasificó tres fechas antes del final con un triunfo memorable por 3 a 1 ante Brasil, el líder, que tenía un equipo descomunal, con una actuación fenomenal de Juan Román Riquelme en el Monumental.

Fue el primer proceso bajo el nuevo formato en el que Argentina la pasó realmente mal. Ni de la mano de Basile ni de Maradona las cosas fueron sencillas. Hubo que esperar hasta la última fecha para ingresar con un triunfo agónico a Uruguay en Montevideo por 1 a 0, con un recordado gol de Mario Bolatti.

La fecha anterior, además, se había producido el milagro de Martín Palermo bajo una lluvia torrencial ante Perú en el Monumental. Con un centro (o tiro al arco) de Federico "Pocho" Insúa, el delantero de Boca la empujó y le dio tres puntos vitales al equipo nacional.

Otra Eliminatoria sin la Verdeamarela, que hospedaría a la cita máxima y otra Eliminatoria sin dificultades para el combinado argentino. De la mano de Alejandro Sabella, el equipo sacó su pasaje a dos fechas del final tras un triunfo 5 a 2 con Paraguay en Asunción. Además, fue líder de la clasificación.

El proceso de Jorge Sampaoli fue totalmente tumultuoso, en la previa y en el Mundial, pero antes, Argentina tampoco había jugado bien ni cosechado buena cantidad de puntos de la mano de Edgardo Bauza. Se clasificó recién en la última fecha, con un triunfo trabajado ante un equipo menor de Ecuador. Lionel Messi tuvo una actuación muy destacada en Quito y con mucho sufrimiento se consiguió el pasaje.

En términos de plazos, Argentina nunca se había clasificado con tanta anticipación a un Mundial. A más de un año, ya tiene su boleto. Aunque, es cierto, en general los Mundiales son en junio y el de Catar será en noviembre, por las altas temperaturas del país de Medio Oriente.

Por otro lado, esta clasificación también es histórica en cuanto a la cantidad de fechas que faltan. Restan jugar cuatro partidos, como en la clasificación para Francia 1998 y la de Corea - Japón 2002, pero faltan definirse los puntos de cinco partidos, porque aún no se ha tomado una resolución respecto del encuentro suspendido contra Brasil en San Pablo. Nunca Argentina se había clasificado a falta 15 puntos por definir.

Otra cuestión llamativa es que aún con todo lo mencionado, el equipo nacional no esté puntero en la Eliminatoria. En buena medida, eso se debe a una campaña absolutamente impresionante de Brasil, el líder, que no sólo no perdió nunca (al igual que Argentina), sino que solamente empató dos partidos de los que disputó, es decir que ganó 11.