Economistas y distintos candidatos presidenciales vaticinan que en 2015, cuando termine el mandato de Cristina Kirchner, la economía repuntara de manera rápida y sin problemas. Pero Roberto Lavagna no es tan optimista. "No veo el final de la recesión", reconoció.

El ex ministro de Economía de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner argumentó: "En Argentina hay una tendencia a tratar lo que pasa ahora mismo como un hecho del momento y en realidad las cosas que ocurren hoy son parte de un proceso de años. Entre 2002 y 2006 la economía creció 8,9% promedio. Entre 2007 y 2011 al 4,5%. Y desde 2012 llegamos al 1%. La actual recesión forma parte de un proceso de 7 años que arrancó como una desaceleración y hoy es una contracción. En el medio hubo tres años de crecimiento negativo: 2009, 2012 y 2014".

"Argentina tiene para utilizar, ya mismo y no desde 2015, dos hechos a favor: precios internacionales de los granos y un cambio tecnológico para explotar gas y petróleo. Por eso veo curioso que la economía argentina caiga por un tobogán desde 2007 y no veamos el final de la recesión. Si no hubieran existido esos precios altos de los granos hoy la Argentina habría entrado en una recesión mucho más profunda", argumentó, en una entrevista con el diario Clarín.


Lavagna advirtió que el arreglo de la deuda con los holdouts no es el único tema económico que debe preocupar a los argentinos, debido a que "lo primordial pasa por lo que ocurre en el frente interno". En la actualidad, indicó, "la economía está en recesión y la inflación es alta", además de que existe una "baja inversión y el crecimiento del empleo es insuficiente". "Podríamos seguir con la lista, pero esos cuatro temas alcanzan como para no tener que hablar todo el tiempo de los buitres y la deuda", alegó.

El economista, que hoy oscila como consejero de Sergio Massa y Daniel Scioli, reconoció sin embargo que la Argentina no tuvo un trato justo en el tema de la deuda: "El país es tratado con un criterio de doble estándar. Grecia fue habilitada a introducir en sus bonos, luego de que estos sean emitidos, cláusulas de acción colectiva que permitían cerrar el 100% de la reestructuración de su deuda. A la Argentina no se le permitió. Parte de la responsabilidad es local porque no se respetó la hoja de ruta que llevaba al cierre definitivo. Pero hay escasa voluntad del otro lado y la realidad es que un antecedente como el argentino traerá impacto internacional. Por eso el FMI y EEUU apoyaron".

"La economía argentina hoy no anda bien, eso es obvio. Pero el derrumbe que vemos hoy no es de la magnitud que ocurrió cuando se salió del 1 a 1", aclaró Lavagna. Pero eso no alcanza para tranquilizarse. El economista vaticinó una inflación "por encima del 30% sin síntomas de que baje" porque "la recesión pone algún límite, pero no como para llevarnos a un proceso de estabilidad".

¿Su propuesta para enfrentarla? "Una política de las cuentas públicas distinta a la de hoy. Pero de vuelta, eso es un proceso. En 2005-2006 el superávit fiscal primario era 4,5% del PBI. No se perdió en un año sino en todos estos años pensando que se puede repartir lo que no se produce", concluyó.