En la madrugada del miércoles, aviones cazas israelíes bombardearon un cuartel militar y lanzaderas de misiles en territorio de Siria en respuesta a ataques previos con proyectiles disparados desde el sur de ese país a los Altos del Golán, un territorio que Israel arrebató a Siria durante la Guerra de los Seis Días de 1967. Esta escalada de violencia ha encendido las alertas por el posible involucramiento de otros actores estatales en el conflicto que libra Israel contra Hamás.

Siria es un aliado de Irán, quien apadrina a Hamás y a la milicia libanesa Hezbollah, y plantea la destrucción de Israel. Un ataque a cualquiera de estos factores podría desencadenar una cadena de eventos que involucre a los demás actores.

Estados Unidos respalda totalmente a Israel tras el reciente ataque terrorista en el sur del país, en el que murieron más de 1.400 personas, en su mayoría civiles. Sin embargo, Washington ha expresado su preocupación por una posible invasión terrestre a la Franja de Gaza controlada por Hamas, debido a las imprevisibles consecuencias a nivel regional.

En Gaza, los bombardeos por parte de Israel han causado una intensa controversia internacional. Según datos de la Franja, casi 6.000 personas han muerto en las dos semanas de bombardeos, mientras que más de dos millones de personas sufren una penuria humanitaria con carencias de insumos básicos.

Hamas, acorralado en esta situación, busca una ventana de negociación que alivie los bombardeos, pero Israel se niega a un cese del fuego y rechaza los reclamos de proporcionalidad. Israel defiende su reacción a la incursión de la banda terrorista, que ha llevado a cabo ataques brutales contra la población civil.

Mientras tanto, más de 300.000 reservistas israelíes están desplegados frente al territorio de la Franja, con la decisión de ingresar a Gaza. Sin embargo, esta medida se demora debido a su posible inefectividad y a los altos costos económicos y de seguridad que implicaría para el país.

La comunidad internacional también está preocupada por la instrumentación de este conflicto, especialmente por el posible involucramiento de Irán y Rusia. En este contexto, los ataques de Israel en Siria contra posiciones del ejército de Damasco, milicias pro iraníes y el grupo Hezbollah han generado tensiones adicionales en la región.

La situación en Oriente Medio ha generado una crisis global y un choque entre Israel y la jefatura de las Naciones Unidas. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha pedido un inmediato cese del fuego, pero Israel ha planteado su intención de destruir al grupo Hamás en esta ocasión, objetivo que cuenta con el respaldo de Estados Unidos.