Los restos del ex presidente chileno Salvador Allende fueron exhumados este lunes, para aclarar si se suicidió, como afirma la versión más aceptada, o fue ejecutado en el golpe de Estado que instauró la dictadura de Augusto Pinochet en 1973, constató un periodista de la AFP.

La diligencia, ordenada por el juez Mario Carroza, se lleva a cabo en el mausoleo de la familia Allende en el Cementerio General de Santiago, en el marco de una investigación abierta en febrero, cuando después de casi 38 años se buscó aclarar las causas de la muerte del ex mandatario socialista en medio del bombardeo al palacio presidencial de La Moneda el 11 de septiembre de 1973.

Tras ser exhumados, los restos eran sometidos a algunas pericias previas, antes de ser trasladados a las dependencias del Servicio Médico Legal de Santiago, donde serán analizados por forenses chilenos y extranjeros.

La versión más aceptada hasta ahora, sustentada en declaraciones de testigos y una autopsia realizada por las fuerzas golpistas, es que Allende se quitó la vida en uno de los salones de La Monada, con un fúsil regalado por su amigo, el líder cubano Fidel Castro.

Pero las dudas se afianzaron tras conocerse en 2008 un informe forense sobre la base de la primera autopsia, que determinó que su cadáver tenía dos impactos de bala diferentes, en lesiones que no podrían ser atribuidas al suicidio.

La dictadura de Pinochet, que se extendió hasta 1990, dejó un saldo de más de 3.000 víctimas.