La tensión entre los pilotos de la F1 y los directores de Carrera que reemplazaron este año a Michael Masi comenzó con la temporada, pero este fin de semana alcanzó su clímax. En la habitual reunión previa del GP de Austria entre Niels Wittich / Eduardo Freitas y los directivos de la GPDA (el sindicato de los pilotos de F1), Sebastian Vettel se exasperó tanto que se paró y se fue, por lo que recibió una sanción en suspenso de veinticinco mil euros.