El presente de Boca es más que alentador si se lo observa desde el aspecto futbolístico. El equipo continúa puntero e invicto del torneo, le sacó nueve puntos a Atlético Rafaela, último rival que venció en la “Bombonera” y diez unidades a Racing, que va tercero y todavía le resta jugar. Todo con apenas seis fechas por delante, lo que hace suponer una inminente vuelta olímpica.


Sin embargo, no todo es felicidad para el cuerpo técnico ya que es un verdadero problema el armado del equipo, que visitará a Vélez este domingo. Esto se debe a que el plantel está diezmado producto de las lesiones. El último que se agregó es Diego Rivero quien sufrió un desgarro en la pierna derecha y está descartado para jugar el fin de semana.


El “Burrito” se suma a las molestias de Nicolás Blandi quien padece una fuerte contractura en el gemelo de la pierna derecha y se ve muy complicada su presencia ante el “Fortín”. Ante esto, el entrenador pruebó con Cristian Erbes por derecha y Sergio Araujo en ataque en un encuentro entre los suplentes y Reserva, mientras los titulares estaban en el gimnasio.


Pero el Pichi no pudo culminar la práctica debido a un golpe en el tobillo y su lugar fue ocupado por Jesús Méndez.

En tanto, Juan Román Riquelme, a quien se lo viene preservando desde hace dos fechas, aún siente dolor por la fascitis plantar y es prácticamente imposible su vuelta y Darío Cvitanich trota de llegar contra reloj al encuentro y por eso hoy trota alrededor de la cancha. Además, Clemente Rodríguez tiene un leve esguince en rodilla izquierda, Facundo Roncaglia una fatiga muscular, Rolando Schiavi está con molestias en la cintura, Cristian y Cristian Chávez tuvo estado gripal, pero todos llegarían.