El presidente de la FIA, Mohammed ben Sulayem, ha perdido en toda línea su batalla con los equipos de la F1 para posibilitar la entrada de Andretti-Cadillac a la F1 en 2025 o 2026, según la publicación británica Daily Mail.  

Luego de anuncios absurdos de un golpe de estado en el ente rector del deporte motor mundial para poner a David Richards (otro integrante del Clan Ecclestone) como presidente, y de una burda operación de prensa rescatando declaraciones de un machismo atávico de parte de ben Sulayem hechas en 2001, el dirigente árabe recibió señales de quita de apoyo de sus propios partidarios y dejaría la operatividad de la F1 a Nicholas Tombazis, uno de los innumerables echados de Ferrari que terminan en la FIA.