Le quiero contar algo personal. Ayer recibí un mail de esos que habitualmente no abro porque le temo a los virus, porque no tengo tiempo de leer cadenas y por varios motivos mas. Pero lo abrí porque me lo enviaba alguien al que yo respeto profundamente por su talento y la ética que expresa en todas sus acciones. Hablo de Juan Jose Campanella que en el asunto decía: “sin ofender a nadie”.

Y después reproducía un texto conmovedor bajo el título : “Con mucho dolor, digo”. Vivimos tiempos de cólera donde se castiga muy fuerte la opinión distinta. Me dio ganas de convetir ese texto que no tiene firma en una columna y le pregunté a Juan si le molestaba que lo leyera al aire y que lo identificara como la persona que me mandó el mail. Me contestó de inmediato lo siguiente: “Querido Alfredo:

No me molesta ninguna de las dos cosas, pero ojo que no lo escribí yo. Sólo lo forwardeé borrando a todos los anteriores. Parece mentira que hoy haya que tomar esas precauciones.
Me pareció un texto excelente que me representa totalmente.
Abrazos!
Juan”.

Aquí va este texto anónimo que anda despertando conciencias por internet:
A todos,
Que nos pasa?
Una sensación de impotencia, de frustración y abatimiento nos noqueó.
En muchas reuniones privadas, en el trabajo, en la calle, en los trenes, se comenta.
Pero siempre en privado.
Ya parece no quedar nada del orgullo de ser argentino. Y no es la economía.
Ni siquiera el caso Ciccone. Ni de los hermanos Schoklender. No se trata de Moreno y su avasallamiento tercermundista.
El problema no es el tren de Once y los 52 hermanos que murieron... lamentablemente.
Ni tampoco el uso de las reservas. No se trata del paro de los maestros, ni de las mentiras del indec.
El problema es otro.
Estamos perdiendo en silencio a nuestra Argentina. La metamorfosis es brutal.
El país que tenemos hoy no es el que imaginamos, y el país de mañana será mucho peor de lo que imaginamos.
No hay respeto.
No hay educación.
No hay diálogo.
La búsqueda de la excelencia se abandonó por completo.
Nos acostumbramos al atropello del poder político, al patoterismo.
Al corto plazo sin una visión de país que nos ilusione. Que nos enamore.
Que queremos?
Volver a sentir orgullo de ser argentinos
Viajar seguros
Ver un desarrollo cultural sostenido
Transitar por las calles sin piquetes
Escuchar a un presidente conectado con el mundo
Decidir qué comprar.
Que libros leer.
Respetar al maestro.
Los delincuentes presos.
Estadistas conduciendo al país.
Economistas manejando la economía .
Calma y paz.
No al odio y la crispación.
Los tres poderes funcionando.
Comprar dólares. O no.
Recibir cosas del mundo y poder enviar cosas al mundo.
Si querés lo mismo, circulá este mail.
En paz…
Argentina … te quiero !!!
Y no quiero perderte.