La Justicia entrerriana resolvió liberar a Silvio Díaz, imputado por la muerte de un nene de 6 años, al que atropelló en junio a gran velocidad cuando ingresaba a una escuela de Paraná. Díaz -que admitió que había consumido alcohol y cocaína- arrolló también al hermano del chico muerto, de 11 años, que sufrió graves heridas.
 
La Cámara de Casación Penal de Paraná revocó hoy la prisión preventiva que había sido dispuesta hace cuatro meses por la jueza de Instrucción Marina Barbagelata.
 
El tribunal integrado por Hugo Perotti, Marcela Davite y Rubén Chaia entendió que el imputado no entorpecerá la investigación ni buscará escaparse.
 
Díaz abandonará la Unidad Penal Número 1 tras el pago de una fianza y estará obligado a cumplir una serie de exigencias.
 
Tendrá que presentarse una vez por semana en Tribunales y no podrá salir de su casa pasadas las 22. Tampoco deberá conducir ni consumir alcohol y drogas. Además tendrá que inscribirse en un programa para rehabilitarse de su adicción a la cocaína.
 
En su declaración ante la Justicia Díaz admitió haber consumido alcohol y cocaína horas antes de atropellar a los niños frente a la puerta de la Escuela Del Centenario.
 
Según informó la jueza Barbagelata, el Volkswagen Voyage conducido por Díaz había pasado un semáforo en rojo a 134 kilómetros por hora antes de chocar a tres vehículos y atropellar a los niños en la céntrica avenida Alameda de la Federación.
 
La causa está caratulada como Homicidio culposo con dolo eventual, en tanto que el pedido de excarcelación de Díaz había sido rechazado inicialmente por Barbagelata en junio pasado. Eso motivó la apelación de su defensora. Bisel alegó que Díaz, por su condición de adicto, es una persona vulnerable. Y que debe ser tratada como “alguien que requiere atención y no como un sujeto peligroso”.