El papa Francisco aseguró este miércoles que Bolivia "está dando pasos importantes para incluir a amplios sectores de la vida económica, social y política" y ponderó su Constitución porque "reconoce los derechos de las minorías" al hablar en ese país ante una multitud que lo recibió con honores en su segunda escala de su viaje latinoamericano.
 
El Sumo Pontífice advirtió a los sacerdotes y Obispos que al hablar en nombre de la Iglesia debían hacerlo "desde la opción preferencial por los últimos, los descartados y los excluidos".
 
"Bolivia está dando pasos importantes para incluir a amplios sectores, cuenta con una Constitución que reconoce los derechos de los individuos, de las minorías del medio ambiente e instituciones sensibles a estas realidades", afirmó Francisco.
 
“El progreso integral de un pueblo incluye el crecimiento en valores de las personas, la convergencia en ideales comunes que consigan aunar voluntades sin influir ni rechazar a nadie", agregó
 
El Santo Padre también se dirigió a los sacerdotes, a quienes alentó "a comunicar la alegría del evangelio, el alma de su visita, sin olvidar "la opción preferencial por los pobres", porque "no se puede creer en Dios Padre sin ver a un hermano en cada persona".
 
"La voz de los pastores que tiene que ser profética habla a la sociedad en nombre de la Iglesia madre, y lo habla desde la opción preferencial por los últimos, por los descartados, los excluidos: Esa es la opción preferencial de la Iglesia", dijo
 
Tras agradecer al presidente Evo Morales la cálida y fraternal acogida el papa afirmó que el propósito de su visita es "confirmar la fe del creyente en Cristo Resucitado".
Francisco también hizo un llamado a las autoridades a prestar "una especial atención" a preservar "el valor fundamental de la familia".
 
"En una época en la que se tiende a tergiversar los valores fundamentales la familia merece una especial atención, por parte de los responsables del bien común, porque es la célula básica de la sociedad que aporta lazos sólidos de unión sobre los que se basa la convivencia humana y con la educación de sus hijos asegura el futuro y la renovación de la sociedad", dijo el Papa.
 
Reiteró también la necesidad de "custodiar a los que hoy son descartados por tantos intereses que ponen al centro de la vida económica al dios dinero" que son los niños y los ancianos, los primeros son "el futuro de un país", mientras que los ancianos "son la memoria de un pueblo".