Los hechos de violencia no son una novedad en el fútbol argentino. A las pintadas que aparecieron el martes por la mañana en uno de los paredones de Casa Amarilla amenazando con disparar "balas" en caso de que el público visitante no pueda ingresar a los estadios, ayer por la noche, se sumó un nuevo capítulo en una novela de terror que parece interminable. Uno de los portones de acceso del estadio Rosario Central fue baleado por una moto que pasó como una ráfaga.

"Los guardias nos vinieron a desalojar. Cuando salimos vi que algunos balazos habían impactado en la garita del guardia de adelante", relató Soledad al programa de radio "Todos en la Ocho", que se emite por LT 8, de Rosario.

El hecho ocurrió a las 23.30, y los proyectiles impactaron en el portón siete y con otra una garita de seguridad , que terminó con los vidrios destrozados, según informó La Capital .

Otro pintada intimidatoria. Ayer por la noche, cerca de la casa del ex fiscal y jefe de seguridad de Boca, Carlos Stornelli, apareció una leyenda decía "Fiscal, dejá de negociar con la barra".