El jefe de Gabinete Aníbal Fernández enfatizó que el asesinato de Candela Rodríguez “es un hecho fuera de lo común” y objetó la “sobreexposición de la situación”, que, a su juicio, “ensució el camino de la investigación”.

Fernández remarcó que “no se ha pedido rescate” por la liberación de la niña de once años y que sus captores la trataron “de manera cuidadosa” al menos seis días.

“Todo lo que se hizo alrededor (del caso), ese cerco mediático, fue absolutamente perjudicial para la investigación, fue muy malo. La Argentina sigue sin aprender la lección de los que, se supone, tienen un poquito más de experiencia en estas cosas y colaboran con el silencio”, reflexionó Fernández.