Esta carta fue detectada de una manera similar a la que el martes permitió interceptar otra misiva dirigida al senador republicano Roger Wicker, la cual tenía veneno de ricina.

El FBI confirmó que la carta a Obama contenía ricina, la misma sustancia que la recibida por Wicker. La ricina es una de los componentes más letales que hay y provoca la muerte por simple contacto.


En febrero de 2004, el Senado y la Casa Blanca habían sido objeto de un ataque con ricina, agente biológico enviado en forma de polvo y que en aquella ocasión no causó víctimas.

También se desconoce si el envío de estas cartas tiene algo que ver con los atentados en Boston, pero sin dudas recuerda lo sucedido el 11 de septiembre de 2001, cuando cartas con ántrax fueron enviadas a miembros del Congreso, periodistas y otras personalidades.

Desde entonces, todo el correo enviado a los cargos elegidos de la nación es examinado fuera del Capitolio antes de ser expedido.