“Me devoré las uñas, estoy muy nerviosa”, admitió Jorgelina, la esposa de Ángel Di María, quien acompaña a una de las estrellas del Mundial 2014.
 
“Nosotras nos arreglamos por nuestra cuenta, decidimos hospedarnos en un mismo hotel”, contó sobre la aventura de las familias directas de alentar desde cerca a los jugadores de la selección nacional de fútbol.
 
La mujer dijo que a Di María lo vio “feliz” y aseguró que “el grupo está muy unido, se los ve genial a todos, están muy bien”.
 
“Lo que pasamos con Mía fue muy duro, pero eso le puede pasar a cualquiera. Durante dos meses que ella estuvo en terapia fue muy difícil, no me daban expectativas de vida. Estábamos preparados para lo peor. Y hoy la vemos y está fantástica”, sostuvo.