El presidente de Ucrania, Volodimyr Zelensky, se quejó armargamente de que Occidente no le proveía tanques de guerra a su país para defenderse de la invasión rusa. 

Lo hizo justamente cuando el presidente francés Emmanuel Macron, ofreció hacerle llegar vehículos blindados de combate. Zelensky agradeció a Macron por el anuncio y dijo que mostraba la necesidad de que otros aliados proporcionen armas más pesadas. “Esto es algo que envía una señal clara a todos nuestros socios. No hay una razón racional por la que Ucrania aún no haya recibido tanques occidentales”, dijo.

Luego de sus declaraciones, los Estados Unidos ratificaron que no tienen pensado remitir tanques al país invadido. El presidente estadounidense, Joe Biden, dijo que Washington estaba considerando enviar vehículos de combate Bradley.

Tales vehículos tienen armas poderosas y han sido un elemento básico del ejército de EE. UU. para transportar tropas en los campos de batalla desde mediados de la década de 1980. Los norteamericanos tienen miles de Bradley, y le darían a Ucrania más potencia de fuego en el campo de batalla y fortalecerían su capacidad en la guerra de trincheras.

Sin embargo, la medida de Biden no llegaría a enviar los tanques Abrams que Ucrania ha buscado.