RCS Lab, con sede en Milán, cuyo sitio web afirma que las agencias policiales europeas son clientes, desarrolló herramientas para espiar mensajes privados y contactos de los dispositivos Apple y Android, según el informe.

Los hallazgos de Google sobre RCS Lab se producen cuando los reguladores europeos y estadounidenses evalúan posibles nuevas reglas sobre la venta e importación de spyware.