El número de muertos en el derrumbe de un edifico, ocurrido el sábado en el sur de la India, se elevó a 52, mientras que 28 personas fueron rescatadas con vida. "Hasta el momento recuperamos 52 cadáveres y rescatamos a 28 personas con vida", indicó M.K Verma, comandante en la zona del accidente de la Fuerza de Respuesta de Desastres Nacionales (NDRF), organismo que lidera las operaciones de rescate. 

El Gobierno del estado de Tamil Nadu, de la que Chennai es la capital, cifró en unas 70 personas las atrapadas en el derrumbe, aunque hasta el momento unas 80 personas se encontraban en su interior y los equipos de rescate esperan hallar más cadáveres.  "Hemos localizado dos cuerpos más, que todavía no los recuperamos, tememos que encontrarlos ahora que comenzamos a utilizar maquinaria pesada", afirmó Verma, quien explicó que las operaciones de limpieza de escombros finalizarán mañana, viernes. 

Además, dijo que no espera que se repita un milagro como el del pasado lunes cuando una persona fue rescatada con vida casi 72 horas después del derrumbe del edificio. La mayoría de los atrapados y fallecidos son trabajadores de la construcción, que en la India suelen vivir en el edificio durante el tiempo que dura la obra. 

La Policía arrestó hasta el momento a seis personas bajo el cargo de homicidio involuntario, entre ellas, el dueño del edificio, su hijo y dos ingenieros, de acuerdo con Verma. Este tipo de siniestros son frecuentes en el gigante asiático y sus causas se atribuyen frecuentemente al precario estado de las infraestructuras, a la falta de mantenimiento y a la corrupción. 

El mismo día del derrumbe en Chennai, al menos 11 personas murieron, entre ellas tres niños al caerse un edificio de viviendas ilegal en Nueva Delhi. En abril de 2013, el derrumbe de un edificio ilegal ubicado en Bombay, en el suroeste del país, causó la muerte de 74 personas, mientras que otro inmueble en construcción se desplomó el pasado enero en el estado occidental de Goa, donde fallecieron 24 personas.