En el aeropuerto de Gatwick (Londres) sistemas estiman las filas en tiempo real en puntos de seguridad e inmigración. Algunos países tienen puntos de control de fronteras donde el sistema de reconocimiento facial automáticamente deja pasar a las personas al país sin ver a un agente.

En Düsseldorf, Alemania, robots estacionan su auto. Un robot apodado Ray, que parece una  grúa gigante, levanta el auto por las ruedas y lo mueve. Por la noche, los robots vuelven a mover los vehículos de modo que sea fácil acceder a los que serán devueltos al día siguiente. El sistema monitorea si los vuelos de los pasajeros están retrasados o cancelados y tiene los autos listos cuando llegan los viajeros. Cada robot  cuesta US$250.000

El Aeropuerto Internacional de San Francisco está probando una aplicación que puede dar indicaciones auditivas a pasajeros con dificultades visuales.