Iba a ser el 21 de diciembre de 2012, el último día del decimotercer baktún (ciclo de 144.000 días en la cuenta larga del calendario maya), pero hubo un error de cálculo. En 1582, cuando se introdujo el calendario gregoriano, quedaron 11 días en el aire. ¿Entonces? Recalculando. El Apocalipsis pasó a ser el 21 de junio de 2020, siete años y seis meses después. O 2739 días. Esas cifras, sumadas, dan 21. La fecha clave de junio de 2020, domingo con cara de jueves, transcurrió sin pena ni gloria en medio de la pandemia. Un predicador evangélico de Estados Unidos, Paul Begley, predice ahora que el fin del mundo será el 21 de diciembre de 2020, "cuando Júpiter y Saturno estén a sólo 0,1 grado entre sí y se forme el astro más brillante desde la estrella de Belén”.