Narcotráfico
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, sostuvo que el gobierno nacional "actúa con mucho énfasis" contra el narcotráfico. De esta manera, el jefe de ministros se refirió a las declaraciones del presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Lozano, quien advirtió que "el narcotráfico y la trata de personas" son "llevados adelante por mafias del crimen organizado" que "infectan con aprietes y sobornos diversas estructuras de la sociedad y el Estado".

El funcionario nacional consideró que el Gobierno “ha hecho un fuerte programa para establecer mecanismo de inclusión social, la construcción de valores a través de la expansión de la educación y el deporte, y un incremento y expansión fuerte de las fuerzas de seguridad y en equipamiento para combatir el narcotráfico”. Destacó el fortalecimiento de la Sedronar en la ejecución de "un programa de casi dos mil millones de pesos en obras de infraestructuras, como casas terapéuticas, más centros de participación con locales para prevención de adicciones y para procesos de recuperación y de inclusión, y la expansión sustancial de la matricula en materia de educación inclusiva invirtiendo en 2.500 nuevas escuelas".

   Méndez y Kicillof
En otro orden, Capitanich definió como "lamentables" las críticas del titular de la Unión Industrial (UIA), Héctor Méndez, al ministro de Economía, Axel Kicillof, y afirmó que el titular del Palacio de Hacienda tiene "una sólida formación académica" y "altísima formación profesional", y "ha emprendido negociaciones exitosas" con organismos multilaterales y empresas extranjeras como el Club de París y Repsol, defendiendo "los intereses estratégicos de la Argentina" y no "el interés parcial de grupos económicos. Es egresado con medalla de honor en la UBA, doctor en Ciencias Económicas y tiene una altísima formación profesional y una amplia experiencia en el sector público", recordó el chaqueño.

Según dijo, estas capacidades demostradas por Kicillof "ameritan destacar su personalidad", así como también su "honestidad y honradez en servicio del bien común y del pueblo argentino" y no de "los grupos de presión de turno. Antes, los ministros de Economía eran empleados de las corporaciones económicas y respondían al interés parcial de grupos económicos. Hoy, el ministro responde a la conducción de la Presidenta de la Nación, y ella a la voluntad del pueblo argentino. Es una diferencia cualitativa", concluyó Capitanich.