El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, subrayó que “recuperar un país en quiebra implica esfuerzo y decisiones políticas que a veces son poco amigables con intereses estratégicos internacionales y con grupos económicos concentrados. Hay siempre aquellos políticamente correctos, de frases pomposas y moderadas, que constituyen la virtual expresión del consensualismo extremo, que creen que la Argentina y el mundo se puede gobernar diciéndoles a todos lo que quieren escuchar, pero el mundo lamentablemente no funciona así”, evaluó Capitanich en su habitual conferencia de prensa matinal en Casa de Gobierno. 

“Los intereses son contrapuestos”, insistió, en respuesta a una consulta periodística sobre declaraciones formuladas ayer por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, en un foro empresario durante el cual reclamó estabilidad laboral y en la moneda. Capitanich consideró que “hay una acción sistemática y deliberada de decir que la inflación es de 40% (anual), sin ningún método y como profesión de fe que repiten voceros e implican una serie de decisiones. Es una vulgar mentira, pero se la pretende instalar; es una cuestión política, no técnica”, enfatizó.


   Políticas laborales y anticíclicas 
En cuanto a la situación laboral, recordó la creación de 6,4 millones de empleo desde 2003, el objetivo de incluir a un millón de jóvenes en el plan Progresar y la existencia de 5 millones de trabajadores involucrados en negociaciones colectivas, lo que permitió la estabilidad laboral y la recuperación del salario. Advirtió por otra parte que “nadie reconoce el esfuerzo del desendeudamiento y nadie dice que las reservas fueron destinadas a cancelar pasivos, si no, pareciera ser que el gobierno despilfarró recursos”. 

Capitanich defendió la política contracíclica, “que impulsó el aumento de la demanda agregada, la inversión pública para mejorar la logística integrada y el estímulo del consumo, para que la gente tenga mayor cantidad de horas de trabajo e ingresos. Antes -concluyó- lo que hacían era aumentar el pasivo y el patrimonio neto era profundamente negativo”, con lo cual “Argentina sociedad anónima iba irremediablemente a la quiebra, como ocurrió en 2001 y 2002”.

   Petroleros
Sobre el acuerdo alcanzado este miércoles con los gremios petroleros patagónicos, Capitanich negó que incluya una reapertura de paritarias o un compromiso de cambios en el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias. “Los dos principios que no forman parte del proceso de negociación tienen que ver con la no reapertura de paritarias ni tampoco con la modificación del impuesto a las Ganancias”, consignó el jefe de ministros esta mañana en el marco de su habitual conferencia de prensa. 

La apertura de una mesa de diálogo tripartita en el marco de ese conflicto excluye la posibilidad de una reapertura de paritarias, como así también de modificaciones en relación con el impuesto a las Ganancias, enfatizó. “Las paritarias del sector arrancan a partir del 1 de enero del 2015”, remarcó Capitanich. También se refirió a un comunicado emitido ayer por el Ministerio de Trabajo de la Nación, en el que negó modificaciones en el Impuesto a las Ganancias y aclaró que se trata de “la aplicación de la Ley 26.176, que excluye de la base imponible a determinados rubros vinculados a la actividad petrolera, en la provincia de Chubut”.
 
“En el 2006, la Ley 26.176 estableció que no integraran la base imponible a los efectos de la determinación del Impuesto a las Ganancias los rubros horas viaje y vianda, establecidos en el Convenio Colectivo de petroleros privados 396/04 y sus modificaciones, y en toda otra norma convencional vinculada con la explotación petrolera”, consignó la cartera laboral.  "La información que circuló sobre supuestas modificaciones en la aplicación del Impuesto a las Ganancias es engañosa” porque, “de lo que se trata, es de la aplicación de la Ley 26.176 al exclusivo ámbito de la actividad petrolera en la provincia de Chubut”.