La empresa comunicó el número de puestos afectados, aunque no dio calendario exacto, informó a la agencia de noticias AFP Lasse Årling, portavoz del sindicato de ingenieros sueco (SI).
 
Sony Mobile se resintió por la feroz competencia en la telefonía móvil, y a principios de febrero anunció que suprimiría 2.100 puestos de trabajo y no los 1.000 anunciados con antelación, en esta actividad.
 
El objetivo era reducir un 30%, a unos 5.000 trabajadores, los efectivos de una división que en el último trimestre de 2014 registró pérdidas por u$s1.200 millones.
 
Sony compró en 2012 el 50% de Sony-Ericsson, que estaba en manos del proveedor de telecomunicaciones sueco Ericsson. La marca, conocida por sus teléfonos Xperia, no logró imponerse en un mercado dominado por el surcoreano Samsung.
 
En la actualidad, el japonés trata de centrarse en los mercados más rentables como los componentes, los juegos, la música y el cine, y reducir su exposición en actividades más volátiles como los móviles y los televisores.