En coincidencia con el aumento de "los esfuerzos de propaganda online dirigidos a la audiencia occidental por organizaciones terroristas que operan en Irak y Sira", representantes de esas cuatro grandes empresas participaron anoche de una cena "informal" celebrada en Luxemburgo, junto con ministros del Interior de países miembros y la comisaria europea de esa cartera, Cecilia Malmström, según un comunicado de la Comisión Europea (CE).

"Se acordó organizar cursos de formación conjuntos y seminarios de concientización para los representantes de las autoridades de aplicación legislativa, la industria de Internet y la sociedad civil", explicó el comunicado.

En una reunión programada para hoy, los ministros del Interior tienen previsto discutir cómo llevar adelante los cursos de formación, indicó Malmström tras el encuentro.

Las autoridades europeas ven con preocupación que la propaganda online de grupos como el Estado Islámico (EI) encuentre eco en las audiencias de ese continente e incite a sus ciudadanos a sumarse como "combatientes extranjeros", que luego regresan "radicalizados" a sus países.

"No queremos que se exporte el terror desde Europa o Alemania. Y no queremos que los combatientes formados vuelvan a Europa o Alemania y planeen aquí atentados", afirmó el ministro del Interior de alemán, Thomas de Maizière.

Para el responsable de la lucha contra el terrorismo en Europa, Gilles de Kerchove, los "islamistas violentos" con experiencia en Siria dentro de la UE son unos 3.000, de los cuales 1.000 son franceses.

En este sentido, a finales de mayo un yihadista procedente de Siria mató a cuatro personas en el Museo Judío de Bruselas, Bélgica, recordó de Korchove.

El funcionario consideró que lo primero que hay que ver es cómo retirar de Internet el "contenido ilegal", y luego centrarse en usar la red de manera proactiva para contrarrestar esta propaganda yihadista.

Pero, según informó hoy el diario inglés The Guardian, las compañías estadounidenses que participaron del encuentro mantienen una posición reacia a prevenir los contenidos subidos a sus plataformas, sea chequeándolos antes de que se hagan visibles como prohibiendo por anticipado las cuentas de personas o grupos.

El EI sorprendió con el uso de las plataformas web cuando a finales de agosto publicó en Youtube un video en el que se mostraba el decapitamiento del periodista norteamericano James Foley.

La plataforma propiedad de Google dio de baja la cuenta desde la que había sido publicada la filmación del asesinato y tomó medidas con otras que la reprodujeron, pero las imágenes siguieron circulando por la web.

De hecho, el tema cobró fuerza en Twitter, donde los términos #Isis (EI en inglés), #James Foley y #Estado Islámico se convirtieron pronto en tendencias a nivel global.
 
Ello llevó a que el CEO de la red de microblogging, Dick Costolo, anunciara medidas para evitar la propagación de imágenes de violencia extrema, como la baja de cuentas.

De todas formas, los administradores de cuentas del EI en Internet encontraron otras alternativas para continuar con la difusión de sus mensajes, como el uso de la red distribuida Diaspora que, por las características de su estructura, no puede impedir la propagación.