La Justicia ordenó la captura nacional e internacional de un ciudadano paraguayo acusado por el asesinato de Osvaldo Soto, perpetrado durante la ocupación de los terrenos de Villa Lugano por parte de familias de la Villa 20 que reclaman soluciones habitacionales.
 
En tanto, fiscales y fuerzas de seguridad continuaban este vierntes instrumentado tareas operativas a fin de cumplimentar la semana próxima la orden de desalojo al predio ocupado la noche del 24 de febrero.
 
Fuentes judiciales informaron hoy que el hombre con pedido de captura se llama Rolando Javier Rivas Dávalos, quien según tareas de inteligencia realizadas en el marco de la investigación huyó al Paraguay tras el crimen perpetrado la madrugada del 25 de febrero.
 
La orden de captura fue dispuesta por la Fiscalía de Instrucción 43, a cargo de Felisa Elena Krasucki, quien tiene delegada la investigación por ese hecho puntual que ocurrió en el contexto del primer día de la ocupación.
 
La causa penal número 15.732 se centra en el homicidio de Soto, mientras las actuaciones por la toma tramitan ante el fuero contravencional porteño, que el miércoles ratificó la orden de desalojo del predio de avenida Fernández de la Cruz y Pola.
Fuentes judiciales precisaron que la orden de captura nacional de Rivas Dávalos fue notificada a todas las fuerzas de seguridad, a Migraciones y a la oficina local de Interpol.
 
Entre las medidas de prueba aún pendientes la Justicia ordenó el cotejo de las vainas servidas que fueron secuestradas en el lugar de los hechos y extraídas del cadáver de Soto, a fin de determinar si fueron disparadas por un arma utilizada en otro delito registrado.
 
Esas pruebas fueron remitidas a la división Balística de la Policía Federal para un análisis comparativo con sus registros.
 
Soto, de 30 años, murió la madrugada del 25 de febrero tras recibir tres impactos de arma de fuego durante la toma del predio de Villa Lugano, que había comenzado la noche del 24.
 
En tanto, el agresor se fugó luego de disparar en la manzana 29 de la Villa 20. Las pericias determinaron que Soto recibió un tiro en la pierna y otros dos en el tórax, y murió horas después en el Centro de Salud de Atención Primaria 3 (CESAC 3), donde fue llevado tras el ataque.

El día del crimen Víctor Hugo Núñez, vocero de los ocupantes, dijo a la prensa que Soto no murió en un enfrentamiento entre vecinos, sino a raíz de una discusión por una fogata instalada en el predio tomado.