Rápidamente Racing empezó a despejar incógnitas luego del azaroso 1 a 1 de la ida en Montevideo, cuando ya a los 15 minutos el retornado Washington Camacho puso la primera ventaja con un ajustado remate de derecha.

De allí en adelante la tranquilidad ganó no solamente a los de adentro sino también a los de afuera, que vivieron el resto de la jornada a puro festejo, mientras los dirigidos por Diego Cocca no cejaban en la búsqueda de la segunda conquista para aventar cualquier atisbo de recuperación de su rival.

Y para cuando Wanderers iba por la paridad aparecía el despliegue de Francisco Cerro en el medio y la solvencia de Luciano Lollo en el fondo para que Sebastián Saja no pasara zozobras.

Mientras que en ataque Diego Milito se exprimió totalmente en esos primeros y decisivos 45 minutos iniciales, jugando para sus compañeros tanto como abriendo grietas en el fondo del conjunto uruguayo para la llegada de los volantes.

 

Hasta que a los 39 minutos Cerro se convirtió en asistidor y encontró a un Gustavo Bou nuevamente inspirado, que tras un regate corto que desairó a Gastón Bueno sacó un latigazo bajo de derecha que se filtró junto al palo izquierdo del arco defendido por Leonardo Burián.