INFORME BBC. Las mafias que se dedican a la explotación sexual de mujeres la captaron cuando tenía 17 años. La vendieron a un proxeneta español por 300 euros.

Y durante cinco años ejerció la prostitución en más de 40 prostíbulos por toda España, aguantando lo que califica como una "tortura", en lugares que no duda en definir como auténticos "campos de concentración".