En la región central del país cesaron las lluvias y hay pronóstico de mejor tiempo para los próximos días. Sin embargo, quedan aún unos mil seiscientos desplazados de sus viviendas en Córdoba y casi mil en Santa Fe. En las últimas horas, además, más de 200 vecinos fueron desplazados de sus viviendas por el desborde del río Dulce en la capital santiagueña, lo que eleva a 3.500 el número de damnificados en esa porovincia.

La crecida del río Ctalamochita tuvo su pico en Villa María sin causar grandes estragos, pero ahora genera preocupación en Bell Ville. La barrera de contención que construyeron los voluntarios en Villa María funcionó “exitosamente” ya que ninguna casa resultó anegada y, por lo tanto, no se registraron evacuados, destacó por Continental el intendente, Eduardo Accastello. Sin embargo, se estima que el caudal de agua se sostendrá durante tres días, precisó en La Mañana. 
 
"Ahora la crecida inquieta cuenca abajo, especialmente en las localidades de Bell Ville, Morrison y Ballesteros”. El cauce tiene 3,40 metros de alto y el dique Piedras Moras, que alimenta al río en cuestión, comenzó a erogar desde esta madrugara 340 metros cúbicos (50 metros cúbicos menos que el lunes). En Bell Ville “las napas están colmadas y llegaron al punto de ver cómo el agua brotaba del suelo. Había casas que se inundaron no por recibir la corriente del río por la puerta o ventanas de su casa, sino que les entraba por el baño”.
 
En Idiazábal, en tanto, quedan al menos decenas de personas, entre ellas el intendente, Eliberto Favalli, quien relató que “La Intendencia está bajo el agua. Se está amurallando el pueblo para tratar de evitar que entre el agua masivamente”. Allí también las napas “están superficializadas, a flor de tierra. La poca gente que queda se moviliza en tractores y canoas”. La localidad está emplazada sobre una laguna.