Scott Brown ganó las 50.000 libras en el programa Deal or no deal –que en la versión argentina comandara Julián Weich, con el nombre Trato hecho– y en silencio, evitando que las personas se puedan enterar de su buena suerte, comenzó a gastarlas.

Su idea era hacerlo en los cuatro meses que había entre la grabación del programa y su salida al aire, evitando que su mujer pudiera interponerse y solicitar algo del dinero, teniendo en cuenta que estaban en medio de una separación e iniciando los trámites de divorcio.

Brown gastó 15.000 libras en saldar las deudas que, tanto él como su esposa, tenían en las tarjetas de crédito, además de comprar juguetes a sus dos hijos. Después, dedicó el dinero que le quedaba en caprichos varios, como ropa, un iPad, una fiesta en México y un auto Jaguar de segunda mano.


Tras emitirse el programa, su mujer, Rachel, no se quedó de brazos cruzados y acudió a los tribunales alegando que son todavía marido y mujer, y ese dinero le pertenece. Ahora, los juzgados decidirán quién de los dos tiene la razón.