La industria de los juguetes sexuales está en plena expansión en España. La venta masiva de estos pequeños aparatos de silicona, que garantizan el orgasmo en un pestañeo, ha llenado los bolsillos de los principales fabricantes mundiales, que aceleran las fusiones con sus competidores e, incluso, estudian su salida a Bolsa, informó el diario El País.