Reivindicar aspectos de la presidencia de Carlos Menem es una cuestión de opiniones. En definitiva, si Mauricio Macri lo ve como un prócer, la sociedad será la que juzgue si esa forma de pensar la realidad es merecedora del voto.

Pero en términos de estrategia política, electoral y comunicacional, es realmente contraproducente. Un error no forzado, de los que el ex presidente se está acostumbrando a cometer. ¿Para que?. Si Macri quiere volver a ser presidente de los argentinos, y eso quiere, debe contarles en que se equivocó en su presidencia, como piensa repararlo y no volver a pifiarle si la sociedad le permite regresar, y como va a resolver los otros problemas, los que heredaría de Alberto Fernández en caso de sucederlo. No que piensa de Menem, de Perón o de Bernardino Rivadavia.