Elisa Carrió provocó enojo entre los dirigentes de Juntos por el Cambio tras expresar en televisión que creía que Patricia Bullrich hacía un doble juego: por un lado, tomaba distancia públicamente de Sergio Massa, nuevo ministro de Economía, y, por el otro, tenía como armadores políticos en el territorio bonaerense a Emilio Monzó y Gerardo Milman, a quienes vinculó con el funcionario tigrense.