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Equipo Deportes Continental.


Negar es un placer genial, sensual

Hay gente que niega que la relación con España está en su punto óptimo. Con España está todo bien. Lo de Aerolíneas Argentinas es un empate: porque es como el caso del virrey Sobremonte, pero al revés. Negar no es inteligente pero es tentador.

Hay gente que niega que la relación con España está en su punto óptimo. Y lo está. La presidenta se apellida Fernández. Tres de sus abuelos eran españoles. En su gabinete, los Fernández siguen siendo plurales. Tenemos la avenida de Mayo, las zarzuelas del teatro Avenida y el teatro Cervantes; está el puente de Calatrava, el monumento de los españoles y el deportivo español. Les enviamos de embajadores permanentes a Di Stéfano y Valdano. Y ellos nos enviaron a los gerentes de Repsol, Telefónica y el banco Santander.

Nos gusta el jamón serrano, la tortilla española, la morcilla vasca y la paella a la valenciana. Aquí cuando el público festeja corea “Olé”. Con España está todo bien. Lo de Aerolíneas Argentinas es un empate: porque es como el caso del virrey Sobremonte, pero al revés. Negar no es inteligente pero es tentador. Al principio se negaba que la tierra era redonda y que los indígenas de América fuesen humanos. También que el cerebro de la mujer y del hombre fueran iguales. Y aunque esto no sea verdad está mal negarlo. El obispo Williamson negó el Holocausto. Y aquí personas de aparente coeficiente normal también negaron a los Desaparecidos. Se niegan tantas cosas. Hay gente que niega que el aire acondicionado de ocho mil frigorías, el motor hidráulico para llenar la pileta, y el sistema electrónico de seguridad inteligente que tienen en la casa, deban figurar en el consumo de la factura. Hay gente alentada por Mondino que niega que haya que pagar nada. Que niega que para no vivir en el paleolítico haya que pagar un determinado costo por el déficit de adicciones superfluas. Hay gente que niega que consumir aire y agua sea más imprescindible que consumir largas cuentas del celular o del Viagra.

Y gente que niega que tan malo como robar es dejarse robar con aquiescencia durante siglos y no darse cuenta quiénes son los que roban. Hay votantes que niegan la política y son los que más conspiran políticamente. Hay peronistas que aún niegan a López Rega; hay admiradores de la revolución libertadora que niegan que bombardearon al pueblo; hay radicales que niegan que Alfonsín -el mejor radical que hubo- es el menos radical de todos; hay menemistas que niegan que haya terminado el uno a uno; hay neoliberales que niegan que se cayó Wall Street con más estrépito y sorpresa que cuando se cayó el Muro de Berlín; hay Kirchneristas que niegan que se equivocaron con Cobos, con el Indec y con la soja. Hay periodistas que niegan que haya libertad porque les tapan la boca, y lo dicen por todas partes con la boca abierta de par en par, y se contradicen porque nadie se las tapa. Y hay opositores que niegan que si les tocara ser oficialistas se les va a terminar el “yeite” de seguir usufructuando de opositores. Hay negadores que niegan la negación. Niegan que a la ex vedette Susana Romero se le haya aparecido la virgen. Y que haya sátrapas que quieren aprovecharse de la crisis para poner otra vez de moda a San Cayetano. Hay gente que niega que la presidenta y su marido tengan tiempo para hacer el amor al menos seis veces al año. O aunque sea tres. Se niega hasta el punto “G”. Y eso que es bastante grande y en punta, y que las sicólogas lo tienen bien ubicado. Lo peor es negar que en los noticieros ocurren más choques que en las estadísticas de choques, más asesinados que los que se salvan de ser asesinados, y más muertos que en la lista de la propia muerte. Pero hay algo peor, y que excede a los noticieros. Y es negar que el mal nos calienta más que el bien.

Escrito por Orlando Barone es escritor y periodista. Trabaja en el diario La Nación y en la revista Debate, así como en La Mañana de Continental. Fue el gestor del mítico libro de diálogos entre Jorge Luis Borges y Ernesto Sabato, y publicó recientemente “Imperdonables”, una compilación de notas publicadas en diversos medios, entre ellos Continental.
Sobre el Blog Con su Carta Abierta, Orlando Barone abandona las formalidades del lenguaje periodístico y mira la realidad desde otro lugar, con el tono más apasionado de un ciudadano y el más elaborado de un escritor.

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