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Trasnoche Continental

Lunes de 2 a 5. Martes a viernes de 0 a 5. Con Germán Caballero.


No engañarse es saludable

La política de Dieio en la selección promueve hasta aquí dudas, y refleja un puñado de limitaciones que impiden objetivamente ampliar el crédito; sin embargo las últimas señales lo reinstalan en el escenario con la imagen de quién pretende transmitir firmeza y confianza.

Funciona casi siempre y suena como elemental.
Partir para el análisis desde la realidad, ofrece un mejor panorama y asegura un resultado más valioso tanto en la vida como en el fútbol y hace unas horas lo corroboramos en Santa Fe con la presentación de los jugadores autóctonos que eligió Diego como para otear el panorama local.
La idea refresca el criterio muchas veces tedioso de la confección de listas de jugadores utilizando solo el mapa europeo como ámbito de evaluación y a su vez, se transforma en altamente estimulante para aquellos que todavía no han podido cruzar el océano.
Maradona llegó hace unos meses a Ezeiza para atender una emergencia deportiva y reparar a tiempo, esa tendencia a la apatía y desinterés generalizado de la Selección Mayor en tiempos de Basile y que provocó un feo presagio pensando en la clasificación para la próxima Copa del Mundo.
No es una tarea que se corrija desde la arenga y la motivación; en todo caso es a partir de esa base, que Argentina debe crecer para transformar lo potencial de sus individualidades en una realidad colectiva virtuosa.
Diego la sabe mejor que nadie.
Su política hasta aquí promueve dudas y refleja un puñado de limitaciones que impiden objetivamente ampliar el crédito; sin embargo las últimas señales lo reinstalan en el escenario con la imagen de quién pretende transmitir firmeza y confianza.
Sostenerle a Julio Grondona la pulseada por la concreción de algunos partidos fuera de la agenda oficial y con la convocatoria de los mejores jugadores de la liga local, es una manera de revelarse a esa atomización que precedió a éste proceso. A contra pelo, ese sistema algo anacrónico de calle Viamonte, genera un anticuerpo que hace crecer un polo de resistencia que en algún punto, no facilita el tránsito hacia los cambios que se sugieren.
La pregunta que se origina a partir de ensayos como el del miércoles en el estadio de Colón, es sí las conclusiones pueden ofrecer datos elocuentes y válidos que oficien de soporte y le posibiliten a Diego, ampliar la nómina de jugadores capacitados para la agenda tan exigente que se viene en los próximos meses..
Para quién articula éstas ideas, la respuesta no tiene un signo positivo; la inminencia de los compromisos frente a Colombia y Ecuador donde el equipo nacional necesita obtener los 6 puntos que reparen el déficit y detengan la fuga de confianza disparada por el papelón en La Paz, no admite la improvisación y tampoco invita a pruebas de alto riesgo con nombres que todavía no han sido evaluados ni en tiempo ni en forma (el partido frente a Panamá fue solo una bandera que plantó Diego, y no sirvió seriamente para evaluación alguna).
En superficie aparece un interesante material que entrega el torneo doméstico y que Maradona leyó correctamente; convocar a Nicolas Otamendi, Matias Defederico, Gonzalo Bergessio, Sebastián Blanco, Hernan Bernardello y tantos otros que podrían integrar esa lista, es manifestar la necesidad de crecer, de exprimir los recursos, pero también, la oposición de los rivales será la que valide los resultados o los arroje a un cesto imaginario y esto último, fue lo que ocurrió en el Estadio Brigadier López.
Ah, un dato inquietante, Argentina fue levemente superior a un ignoto y desarticulado seleccionado panameño, ergo la salida no está cerca.
¿Diego seguirá convencido de la utilidad de ésta política que por ahora solo cierra en lo recaudatorio…? ¿Y de que Ruggeri es indispensable y no importa el precio que pague ante Grondona y sus acólitos en el reclamo…?
Otra muestra criolla de desavenencias inoportunas en vísperas de compromisos decisivos para saber si el camino a Sudáfrica está despejado o habrá con cortar alambre con la herramienta que cada uno elija.
Ayyy.

Néstor Clivati
Competencia

Escrito por En el estilo frontal de la Barra de Víctor Hugo, Osvaldo Wehbe y Néstor Clivati analizan la realidad deportiva con pasión, con una visión de perspectiva, sin miramientos y sin quedarse en la mera polémica.
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