Su fase de industrialización, tras la validación técnica del Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica (Inserm), se iniciará con la colaboración de Vedalab, considerado un líder europeo en el diagnóstico rápido, indicó esta semana el CEA en un comunicado.
 
A falta de las últimas comprobaciones que permitan comenzar su producción, se espera que esté disponible de aquí a fin de mes una serie previa que posibilite su validación clínica sobre el terreno.
 
El aparato, bautizado como "Ebola eZYSCREEN" y similar a las pruebas de embarazo que se venden en las farmacias, se podrá utilizar en el país afectado, sin necesidad de otro material específico, a partir de una gota de sangre, de orina o de plasma del posible paciente.
 
Los test actuales, según apuntó el CEA en su nota, tardan entre dos horas y cuarto o y media en ofrecer resultados, y deben realizarse exclusivamente en laboratorios.
 
Con esta nueva herramienta se pretende facilitar "la cadena logística" y la toma de decisiones en el lugar, así como reducir el número de análisis que deben practicarse en un laboratorio específico.
 
El último brote de la enfermedad afectó a más de 9.200 personas, la mayoría de ellas en el oeste de África, de las cuales 4.500 aproximadamente han muerto, según los datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el pasado viernes.