La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, asumió este jueves su segundo mandato de cuatro años, con el que completará 16 años ininterrumpidos de gobiernos del Partido de los Trabajadores, y se comprometió al prestar juramente ante el pleno de la Cámara de Diputados a “mantener, defender y cumplir la Constitución; observar las leyes; promover el bien general del pueblo brasileño, sustentar la unidad, la integridad y la independencia de Brasil, así lo prometo".
 
Tras el juramento de Rousseff, de 67 años, su vicepresidente, Michel Temer, un abogado de 74 años, asumió el mismo compromiso.
 
Luego de las fórmulas de rigor en una ceremonia abierta con la interpretación del himno nacional por parte de la banda de fusileros navales, el presidente del Senado, Renan Calheiros, declaró a Rousseff y a Temer investidos como presidenta y vicepresidente de Brasil, respectivamente, por los próximos cuatro años.
 
La jefa de Estado fue reelegida para un segundo mandato en el balotaje de octubre pasado en la campaña más disputada en los últimos años en Brasil, donde se impuso por solo tres puntos porcentuales sobre el senador Aécio Neves, candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que prometió liderar una enérgica oposición en los próximos cuatro años.
 
Luego de un discurso en el que se espera que la mandataria trace las líneas generales de su gobierno, la mandataria se trasladará al Palacio de la Alvorada, sede del gobierno, donde pondrá en funciones a los 39 ministros de su nuevo Gabinete, posará para la fotografía oficial de la investidura y se dirigirá al cercano Palacio de Itamaraty, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde será ofrecido un cóctel para las autoridades extranjeras y otros cientos de invitados, con el que se pondrá fin a las ceremonias.
 
En Itamaraty la mandataria tendrá una reunión privada de 10 minutos con el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, y otra con la directora general de la Unesco, Irina Bokova.
 
A la ceremonia de investidura asisten los presidentes de Bolivia, Chile, Costa Rica, Paraguay, Uruguay y Venezuela, así como los vicepresidentes de China, Estados Unidos y Argentina -en ese orden los mayores socios comerciales de Brasil- y delegaciones de otros 70 países.