En el informe titulado "Estrategia internacional para el control de drogas" presentado ayer en Washington, el Departamento de Estado alertó sobre un incremento en la producción y consumo de droga en la Argentina.

"La cocaína sigue siendo la droga más consumida y para la cual los argentinos buscan ayuda en los centros de tratamiento. Además, el uso de la base de cocaína, conocida localmente como "paco", sigue siendo un problema entre los más pobres. Muchos argentinos creen que los crímenes violentos relacionados con el tráfico y consumo de drogas van en aumento", precisó el informe.

Asimismo, añadió que la Argentina tiene actualmente el consumo más alto de cocaína de toda América del Sur y América Central, y que la marihuana es la sustancia que más se usa en el país.

Para explicar la disminución en la lucha contra este problema, los EEUU dice que después del conflicto por la detención del avión estadounidense, el gobierno nacional prohibió el trabajo de la DEA en la Argentina durante un año, y cuando le volvió a abrir la puerta en junio del año pasado, lo hizo de forma limitada.

"La ministra de Seguridad, Nilda Garré siguió aplicando reformas destinadas a mejorar el desempeño de la policía, pero la falta de coordinación entre los organismos nacionales y provinciales siguen obstaculizando la eficacia de la Argentina en la lucha contra el tráfico de drogas", remarcó.

"Las limitaciones que el gobierno impuso a las operaciones de la DEA en la Argentina pueden haber contribuido a la disminución de las incautaciones desde el 2010 al 2012" dice el informe, que también precisó que entre enero a junio de 2012 fueron incautados 3,4 toneladas métricas de cocaína, mientras que en 2010 se incautaron 12 toneladas y en 2009, 12,8".

El informe añadió: "Aunque el gobierno de Argentina ha trabajado para mejorar la fiscalización de drogas, el lento proceso de implementación de las reformas operacionales y reasignación de suficientes recursos internos, combinados con la reducción de la cooperación antidrogas con Estados Unidos, probablemente erosionó la capacidad de la Argentina de luchar contra la droga en 2012".

Asimismo, recomienda mecanismos para aplicarlos en la pelea contra el narcotráfico y el consumo. "El gobierno argentino podría centrar sus esfuerzos en diversas investigaciones específicas, asignando más personal y mejorando el uso de la tecnología para reducir la cantidad de drogas que no está siendo detectada. Del mismo modo, el Gobierno podría aumentar la radarización en el norte del país", sentenció.