El presidente Emmanuel Macron esta totalmente desconcertado. Será, para la historia, el presidente de los confinamientos, las restricciones y los toques de queda, que no sonaron ni en la segunda guerra mundial.

Y encima, ahora, apareció en Francia la "mutación invisible" del Coronavirus, una variedad que no es detectable mediante los tests tradicionales.

Todo surge en el hospital de Lannion, en el noroeste del país, donde se han detectado ocho casos de una nueva variante del coronavirus que es indetectable en los análisis convencionales. Los síntomas de esta mutación son los mismos que los de las demás.

"Por el momento, se considera que es una variante que hay que vigilar. No se encasilla en el mismo grupo que la variante sudafricana. Necesitamos información, pero será complicado porque hay pocos casos, para ver si tiene un impacto en la morbilidad", según Gilles Pialoux, Jefe de Infectología del hospital Tenon de París.

La aparición de esta nueva variante tiene un sombrío telón de fondo en Francia, que sufre una explosión de contagios en varias zonas del país. Las UCI de los hospitales de París están desbordadas y siguen trasladando pacientes a otros territorios con menor incidencia y ocupación.