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Cromañón: un sobreviviente complicó a Raúl Villarreal

Un sobreviviente de la tragedia de Cromañón afirmó hoy que Raúl Villarreal, considerado mano derecha de Omar Chabán, era el "jefe de seguridad" del local bailable y daba órdenes a "15 ó 20" jóvenes que se encargaban del control en los recitales.

Un sobreviviente de la tragedia de Cromañón afirmó hoy que Raúl Villarreal, considerado mano derecha de Omar Chabán, era el "jefe de seguridad" del local bailable y daba órdenes a "15 ó 20" jóvenes que se encargaban del control en los recitales.

Gustavo (38) aseguró además que pocos minutos antes del recital que Callejeros dio la noche del 30 de diciembre,

Villarreal y su segundo, Mario Díaz, cerraron el portón de ingreso a las boleterías y cuando comenzó el incendio la gente sólo podía

salir por una "puerta chiquita" hasta que fue abierto totalmente.

Al declarar en el juicio oral que se sigue por el siniestro, el testigo dijo que iba a recitales desde que tenía 15 años y que

mientras en el boliche Cemento Villarreal estaba "en la boletería", en Cromañón, a su entender, lo vio "trabajar como

seguridad" siempre vestido con una remera negra.

"Para mí era el jefe de seguridad, estaba siempre en la puerta, daba órdenes. Cuando tocaba Callejeros colaboraba en los

cacheos y estaba con los que tenía remeras que decían Callejeros-control", aseguró Gustavo en una declaración que se

extendió por cerca de dos horas.

Uno los puntos que se debaten en el juicio es si la noche de la tragedia, en la que murieron 194 personas, la seguridad estaba

a cargo de Villarreal o de personal contratado por la banda de rock.

Gustavo precisó que Villarreal gritaba a sus subordinados: "Controlá allá, fijate acá, reforzame aquella entrada" y que entre

ellos incluso estaban los empleados que llevaba al recital Callejeros.

Sobre el cierre del portón, el testigo dijo que lo ordenó Villarreal unos 15 o 20 minutos antes del inicio del show y que lo

concretó junto con Mario Díaz, a quien calificó como "su mano derecha".

El testigo dijo que recordaba bien esa situación porque él debió entrar al local por la puerta chiquita que había quedado

abierta de ese portón y que apenas lo hizo, la gente "empezó a salir en manada" y lo empujó hacia afuera por esa misma salida.

Gustavo también mencionó que una hora y media después de iniciado el siniestro, el supuesto jefe de seguridad le preguntó

¿qué pasó? y lo vio "irse hacia Jean Jaures con una bolsa de consorcio negra en la mano", aunque no pudo identificar qué

llevaba adentro.

Los abogados realizaron numerosas preguntas para tratar de indagar si se trataba de dinero, pirotecnia u otro elementos, pero

el testigo no pudo aportar más detalles.

La declaración fue seguida con atención por cuatro miembros de la banda Callejeros, entre ellos el baterista Cristian Torrejón,

de quien el testigo dijo ser "amigo" y hoy regresó al juicio después de haber estado ausente varias semanas.

Debido a que Gustavo comprometió a Villarreal con su testimonio, el abogado de éste, Albino Stefanuolo, intentó probar

que el grupo tenía su propio jefe de seguridad, Lorenzo "Lolo" Bussi, pero el testigo dijo que en los tres recitales de fin de

año lo vio "sentado y con muletas" en el ingreso al local.

Sin embargo, reconoció que "Lolo" estaba siempre en todos los shows de la banda, como en los de Obras Sanitarias y

Excursionistas, y en los de otros grupos como La Renga y Jóvenes Pordioseros.

Sobre la pirotecnia, Gustavo sostuvo que se utilizaba en los recitales de todos los grupos de rock y que en el caso de

Callejeros, el cantante Patricio Santos Fontanet pedía que no la usaran: "Déjense de joder, no se ve nada, ¿por qué no quedan en su casa y escuchan el CD?", recordó que le dijo en una ocasión a los fans.

Agregó que a su entender los cacheos "siempre eran estrictos, pero los pibes se las ingeniaban para pasar bengalas en las

banderas y las chicas adentro de desodorantes".

Por su parte, Juan Facundo (24), aseguró que una amiga de su novia había ingresado a Cromañón con 10 bengalas el día anterior a la tragedia "porque gente del boliche o vinculada al dueño la había hecho pasar sin revisarla".

Esa afirmación derivó en que la defensa de Chabán y el fiscal Jorge López Lecube reclamaran al tribunal la citación de la joven,

identificada como Romina, lo cual será analizado por los jueces.

El testigo además contó que una vez logró entrar con sus amigos sin entrada y sin ser requisado al boliche tras juntar cinco pesos cada uno "porque una chica conocía a Chabán".