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Amenazaron a un testigo que declaró contra una banda de asaltantes y policías

Una fiscal de San Martín denunció la semana pasada que había recibido datos de un posible atentado contra ella, un juez y un jefe policial que investigaron el caso. Ahora hubo intimidaciones contra un testigo que había posibilitado algunos arrestos.

Una fiscal de San Martín denunció la semana pasada que había recibido datos de un posible atentado contra ella, un juez y un jefe policial que investigaron el caso. Ahora hubo intimidaciones contra un testigo que había posibilitado algunos arrestos.

Tras la denuncia de una fiscal que aseguró haber recibido amenazas e información sobre la existencia de un plan para atentar contra ella, contra un juez y un jefe policial, ahora se investigan intimidaciones a un testigo que declaró contra una banda de asaltantes y policías, en cuyo marco hoy hubo dos nuevos detenidos, según adelantó el canal TN (ver video). El jueves pasado, el presunto plan de un atentado comenzó a investigarse luego de la presentación de la fiscal de San Martín Karina Carbonella.

Las amenazas incluían a la fiscal, al juez de Garantías Mariano Grammatico Mazzari y al capitán Pablo Baggini -titular de la comisaría Mercado Central, de La Matanza-. Los tres trabajaron en una investigación que desbarató parte de una banda especializada en asaltos a camiones blindados, en una causa que actualmente tiene 23 detenidos.

"En todos los casos los asaltantes actuaron muy sincronizados y hasta sabían el tiempo que tardaría la Policía en llegar", dijo una fuentes del caso. Doce de los sospechosos detenidos ya fueron identificados por varias víctimas. Tras la presentación de la fiscal, la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, "instruyó para que se extremen los recaudos para resguardar la integridad de los funcionarios", precisó una fuente.

La investigación comenzó el 2 de enero de 2007, tras el robo de 400.000 pesos de un blindado que iba a reponer dinero en la empresa Dunlop, en Bella Vista. Quince minutos antes de que el camión llegara al lugar, al menos doce hombres redujeron al vigilador de la firma y lo obligaron a quitarse su uniforme. Cuando los custodios estaban ingresando con las sacas de dinero, un falso vigilador les permitió entrar a la firma. El chofer del camión se dio cuenta e intentó escapar, pero le dispararon varias ráfagas con fusiles FAL.

El conductor entonces detuvo la marcha del blindado, los ladrones robaron el dinero y huyeron. La banda operaba no sólo en Buenos Aires, sino también en Capital, Córdoba y Mendoza. Tras una centena de allanamientos, se detuvo al menos a 23 sospechosos, se secuestraron 200 armas (entre ellas fusiles FAL) y aún quedan algunos prófugos que, según se sospecha, estarían amenazando a los investigadores y ahora a un testigo clave.