El embajador ruso ante las Naciones Unidas, Vasily Nebenzya, presentó una acusación formal del Kremlin, en la que alega que Ucrania y Estados Unidos formalizaron un complot para desarrollar y distribuir armas biológicas.

Nebenzya emitió una escalofriante advertencia a Europa del Este: "Le pedimos que piense en un peligro biológico muy real para las personas en los países europeos, que puede resultar de una propagación descontrolada de agentes biológicos de Ucrania. El riesgo de esto es muy real dado el interés de los grupos nacionalistas radicales en Ucrania por el trabajo con patógenos peligrosos realizado junto con el Ministerio de Defensa de los Estados Unidos", denunció.

Después de que Nebenzya habló, Albania, Estados Unidos y Francia expresaron su alarma de que las acusaciones pueden ser una tapadera avanzada para los planes rusos de liberar armas químicas o biológicas. Incluso, la embajadora de Estados Unidos, Linda Thomas-Greenfield, dijo que "La intención detrás de estas mentiras parece clara y es profundamente preocupante. Creemos que Rusia podría usar agentes químicos o biológicos para asesinatos como parte de un incidente de bandera falsa o para apoyar operaciones militares tácticas", se defendió.