El presidente ruso, Vladimir Putin, envió este miércoles una fragata armada con el misil hipersónico Zircon en un corrido transoceánico, en una demostración de fuerza, justo en el momento en el que se agudizan las tensiones con parte de los países de Occidente por la guerra en Ucrania.

 Desde Moscú afirman que el Zircon puede evadir cualquier defensa antiaérea occidental al desplazarse a un velocidad de 11.265 kilómetros por hora (unas 7.000 millas por horas). Lo cual la hace única según informan desde el Kremlin.

 A su vez, este misil hipersónico está emplazado en uno de los nuevos buques de guerra del ejercito ruso, el Almirante Gorshkov, es uno de los buques de la nueva serie de fragatas que fueron diseñados para reemplazar a los antiguos destructores de fabricación soviética, y son una pieza clave en el ataque de la Armada Rusa.

 El imponente Almirante Gorshkov de 130 metros (427 pies) de eslora, y unos 200 tripulantes, está equipado por un conjunto de misiles con la capacidad de atacar cualquier objetivo en tierra desde aguas internacionales con suma precisión. Cabe recordar que este mismo buque de guerra es el mismo que en 2019 dio la vuelta al mundo en un recorrido de más de 35.000 millas náuticas.

 Fue el mismo Vladimir Putin quien destacó el poder de ataque del nuevo misil Zircon, cuando lo describió como una poderosa arma capaz de penetrar cualquier defensa antimisiles al volar nueve veces más rápido que la velocidad del sonido, con un alcance de más de 1.000 kilómetros (más de 620 millas).

 En este último tiempo Rusia ha desarrollado sus armas hipersónicas en un momento en el que Estados Unidos ha estado trabajando en su propia capacidad de Ataque Global Rápido Convencional, con la que vislumbra alcanzar blancos estratégicos del adversario con armas convencionales teledirigidas de precisión en cualquier parte del mundo en un periodo de una hora.

 Es por eso que desde el Kremlin, con el desarrollo de estos nuevos misiles, tomaron ventajas estratégicas con respecto a las demás fuerzas armadas. Y fue meses antes de ordenar la invasión a Ucrania, que Putin puso a Estados Unidos y a sus aliados de la OTAN en aviso sobre la capacidad de los buques de guerra rusos armados con el Zircon de atacar los “centros de toma de decisiones” del adversario en cuestión de minutos si eran lanzados desde aguas neutrales.