"La tasa de variación anual de la inflación subyacente [índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos] aumenta tres décimas, hasta el 6,4%. Es la tasa más alta desde enero de 1993 y sitúa su diferencia con la del IPC general en más de cuatro puntos", dice una nota de prensa.
La tasa anual del IPC (Índice de Precios de Consumo) retrocedió del 10,8% en julio al 10,5% en agosto.

Este descenso es atribuible en primer lugar al transporte, porque los precios de carburantes y lubricantes bajaron el mes pasado, frente al aumento registrado en agosto de 2021.
 

En cambio, la variación anual aumentó casi dos puntos en el renglón de vivienda, debido a un alza más pronunciada de los precios de electricidad, así como al encarecimiento de alimentos y bebidas no alcohólicas, particularmente leche, quesos, huevos, carne, pan y cereales.