El príncipe Harry confesó que tomó cocaína cuando tenía 17 años y que mató a 25 personas mientras servía en Afganistán. Las revelaciones surgen del libreo que próximamente publicara sobre su vida

En  las páginas 112 y 113 del libro de su biografía a la que algunos medios accedieron, escribe: "Claro que había estado tomando cocaína en ese momento. En la casa de alguien, durante un fin de semana de cacería, me ofrecieron una línea, y luego seguí consumiendo cada tanto”, expuso Harry.