Rusia ha sido afectada con 65 nuevas sanciones por parte del Reino Unido, en un movimiento que, según el Ministerio de Relaciones Exteriores, fue diseñado para apuntar a "individuos e industrias estratégicas clave" cuando la guerra en Ucrania entró en su segundo mes.

Entre los afectados se encontraban seis bancos y una empresa de defensa que produce drones, así como el Grupo Wagner, que, según los informes, Gran Bretaña tenía la tarea de asesinar al presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy.

El “alcalde” de Melitopol, una región en el sureste de Ucrania actualmente bajo ocupación militar rusa, también enfrentó sanciones por “colaboración” con las fuerzas invasoras, en el primer anuncio de este tipo.

Otras personas a las que se congelaron sus activos en el Reino Unido incluyeron al magnate petrolero multimillonario Eugene Shvidler, que tiene estrechos vínculos con Roman Abramovich; Herman Gref, director ejecutivo del banco más grande de Rusia, Sberbank; y Polina Kovaleva, la hijastra del ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, quien supuestamente posee una casa de 4 millones de libras esterlinas en Londres.