La inflación interanual en Estados Unidos batió un nuevo récord al subir 9,1 puntos, según los datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).

El incremento, es el más alto en los últimos 40 años y se vio reflejado principalmente en el combustible que subió un 11,2 % el mes pasado y 59,9 % durante el año pasado. Los precios de los alimentos y la vivienda también aumentaron en junio, al igual que los valores de los automóviles.

Si bien, desde la Casa Rosada reconocieron que la suba es “inaceptablemente alta”, comentaron que la tasa “estaba desactualizada”.

La reciente caída de precios proporcionó “un respiro importante para las familias estadounidenses. Y otras materias primas como el trigo han caído considerablemente desde este informe”, dijo el presidente en un comunicado.

Luego agregó que su administración necesita “avanzar más, más rápidamente, para controlar los aumentos de precios”.

Para controlar la situación y evitar que la inflación se arraigue, es probable que la Reserva Federal continúe con sus aumentos agresivos de las tasas de interés.