Agentes del FBI y de la Policía de New York asestaron un duro golpe al crimen organizado en esa ciudad y en el Estado de New Jersey.

Detuvieron a más de cien personas relacionadas con cinco familias mafiosas, todas organizaciones de juego, drogas y narcotráfico.

Los detenidos han pasado a disposición judicial y hoy se presentaban ante un tribunal federal para que un juez les informase de las acusaciones en su contra.