El Congreso de Chile aprobó este martes reducir las horas laborales semanales de 45 a 40, convirtiendo a ese país en la nación de América Latina con la semana de trabajo más corta, junto con Ecuador.

La propuesta, que fue sancionada por la Cámara de Diputados luego de su aprobación unánime en el Senado, reduce gradualmente las horas de trabajo en un plazo de cinco años.